Introducción
En alguna que otra ocasión, todos hemos aprovechado para
alimentar la batería de nuestro PDA los momentos en que estamos delante
del ordenador. Si no dispones de un modelo con base de sincronización,
esta sencilla tarea puede convertirse en una maraña de cables entre el
cargador, el cable de sincronización y el resto de cables propios del
ordenador. Pues bien, gracias a este sencillo cargador, diseñado para
los modelos con puerto mini-USB, podremos hacerlo fácilmente en cualquier
lugar en el que dispongamos de un ordenador con conexión USB.

Descripción
El cable
retráctil de sincronización y carga Proporta consiste
en un sencillo cable retráctil, en cuyos extremos encontramos, por un
lado, un conector USB ordinario y por el otro, el conector macho mini-USB
que nos permite sincronizar el PDA, además de la clavija correspondiente
para el conector de corriente de nuestro dispositivo (en este caso Tungsten
E).
En las versiones disponibles para otros modelos de PDA,
sólo tiene dos extremos: uno para conectar al ordenador de bolsillo
y otro para conectar al PC.

Su "puesta en marcha" es bien fácil: sólo hay
que tirar de ambos extremos del cable para extenderlo y seleccionar la
longitud que necesitas para conectar el ordenador y el PDA. A cada "clic"
del cable corresponde una longitud que se queda fijada mediante un sistema
de resortes. Su longitud máxima es de 85 cm., algo corto si tienes el
ordenador demasiado lejos de donde pones habitualmente tu Palm (en mi
caso al lado del teclado). Para volver a enrrollarlo, es necesario llegar
al tope máximo y dejar que se enrolle por sí mismo sobre la rueda central.

Gracias a este cable, mantendremos cargada nuestra batería
a la vez que podemos sincronizar con el PC, sin tener que andar con el
cargador y el cable de sincronización de aquí para allá. Es lo más parecido
al típico cradle de los dispositivos que cuentan con conector universal
(en cuanto que cargas y sincronizas a la vez con un único accesorio),
pero con la ventaja añadida de su pequeño peso y tamaño.

Respecto a la carga, añadir que se realiza en aproximadamente
el mismo tiempo que con el cargador, si bien tengo la sensación de que
la batería comienza a descender un poco antes que si la hubieses conectado
al accesorio original, supongo que debido a que la intensidad de la carga
es algo menor.

Conclusión
Este accesorio se ha convertido en esencial en la mesa
de mi oficina. Antes, cuando la carga de mi batería comenzaba a dar sus
últimos suspiros mientras estaba en ella, me veía obligado a enchufarla
al cable USB de sincronización y dejarla todo el tiempo posible para una
lenta recarga... o desplazarme cada día con el transformador eléctrico
para enchufarlo en caso de necesidad. Sin embargo, ahora tengo siempre
conectado este nuevo accesorio, y es de agradecer cuando tienes la mesa
saturada de papeles :)
Con todo es una opción excelente para aquellos que damos
un uso intensivo a nuestros dispositivos aún cuando estamos cerca del
ordenador, así como una interesante inversión para disponer de cargador
y cable de sincronización tanto en casa como en la oficina sin tener que
desplazarnos cada día con ellos.
¿Qué nos gusta?
- Escaso tamaño y peso ligero.
- Permite cargar y sincronizar sin demasiado lío de cables.
- Ingenioso sistema de enrollado.
¿Qué no nos gusta?
- El cable es un poco corto si usas el equipo un poco
más alejado de lo normal (por ejemplo, si tienes el ordenador en el
suelo).
- El cable es demasiado fino respecto a lo que estamos
acostumbrados en USB, pero entendemos la relación que tiene respecto
a su tamaño una vez enrollado.
Información adicional
Valoración
final (sobre 6)




