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Para empezar nos hemos olvidado de que
cada dispositivo tiene su lugar. Debemos entender los PDAs como una extensión
de nuestro ordenador de sobremesa, no como un sustituto.
La incorporación de más y más funcionalidades
de forma indiscriminada reduciría la autonomía de la batería, la velocidad
del sistema y el tamaño del dispositivo. Todo esto nos conduciría por
una vía de un solo sentido hacia la decepción.

Hagamos un poco de memoria, la plataforma
Palm OS inició su andadura en 1996 con el primer terminal Pilot
1000. Desde sus comienzos, las claves que han diferenciado a esta
plataforma han sido:
- Autonomía de la batería.
- Reducido tamaño y peso.
- Rapidez y agilidad del sistema operativo.
- Robustez frente a caídas del sistema y fallos.
- Pocas necesidades de hardware frente a otras plataformas.
Sobre la autonomía
de la batería
Los terminales Palm OS han ido evolucionando
de forma pareja a las necesidades de todos o casi todos los usuarios.
Comparemos dos modelos
En 1996 los dispositivos Palm OS se
orientaban únicamente al usuario profesional que tenía necesidades de
organización. Años más tarde lanzaron modelos intermedios que reconfiguraban
la gama de producto en gama media y alta, cubriendo otras necesidades
como ofimática o Internet móvil.
Hoy vemos cómo los terminales se orientan
al usuario básico (Zire
31, Tungsten
E), al usuario con necesidades multimedia (Tungsten
E, Zire
72), al usuario con necesidades de comunicación (Tungsten
T3 y Tungsten
C) e incluso al usuario con necesidad de un terminal integrado o
smartphone (Treo
600).
En la gama alta, en el año 2002 teníamos
la Palm
m515, con una autonomía de 1 o 2 semanas, pantalla a color (con
160x160 de resolución), 16 Mb de RAM, procesador a 33 Mhz., 139 gr.
de peso y tamaño extra-delgado. En muy poco espacio teníamos estas características
técnicas y una autonomía bastante elevada.
En el año 2003 se lanzó la Tungsten
T3, con autonomía de 2 días, pantalla a color con resolución de
320x480, 64 Mb de RAM, procesador a 400 Mhz, 153 gr. de peso, dimensiones
reducidas, reproducción de MP3 y vídeo y comunicaciones Bluetooth. Todo
este hardware es muy completo, pero tiene un coste: la autonomía de
la batería.
También en el mismo año pudimos ver
la Tungsten
C, con similares características que la T3 salvo resolución de pantalla
(320x320), comunicación Wi-Fi en vez de Bluetooth y más autonomía de
batería.
Comparar
m515 y Tungsten T3.
Características principales que inciden
sobre el consumo de batería
La memoria RAM es un tipo de
memoria volátil, al contrario que la memoria ROM o que un disco duro,
y para que los datos se mantengan en ella es necesaria la alimentación
eléctrica constante. Así que cuanta más memoria RAM incluyamos, más
batería consumiremos.
Con respecto a la pantalla, no
es lo mismo iluminar 25.600 puntos en la pantalla (160x160) que 153.600
pixels (320x480). En la T|T3 se iluminan o procesan 6 veces más puntos
que en la Palm m515. Además no sólo tiene una repercusión en la autonomía
de la batería, sino también en carga extra para el procesador.
Si hablamos de la reproducción de
MP3 veremos que la descompresión de los ficheros de audio exige
trabajo del procesador, lo que también repercute en la batería. En el
caso de la reproducción de vídeo además hay que mostrar imágenes
en movimiento (más trabajo para el procesador y más consumo de batería).
Y si hablamos de comunicaciones inalámbricas
Bluetooth o Wi-Fi, la duración de la de batería se reduce. Inherentes
a estos dos tipos de comunicaciones tenemos los conceptos de, enviar
(hablar) y recibir (escuchar) de forma constante.
Por ejemplo, siempre que tengamos Bluetooth activado nuestro dispositivo
estará pendiente de (escuchando) qué otros dispositivos están
a su alcance y enviará señales (hablando) para avisar
a otros dispositivos de su cercanía.
Entonces que nuestros terminales con
Bluetooth o Wi-Fi consuman mucho no es un defecto en el diseño del terminal,
sino una consecuencia del diseño de estos dos estándares.
Además, nos encontramos con que la tecnología
de la baterías es la que más lentamente ha evolucionado en los últimos
años. Tenemos por un lado terminales cada vez más complejos, con más necesidades
energéticas, y por otro lado falta la evolución a la misma velocidad de
las opciones energéticas.
Al igual que en el pasado, estoy seguro
de que a día de hoy nuestros PDAs Palm OS siguen consumiendo lo menos
posible (para todo el hardware y funcionalidades que incorporan). Y para
los que necesitan más autonomía en ciertos terminales, existen opciones
como el Power
To Go, cargadores
solares, cargadores de viaje o cargadores para el coche.
Sobre la velocidad
del procesador
Al contrario que otras plataformas, Palm
OS no necesita procesadores rápidos para ejecutarse de forma fluida (antes
teníamos micros a 33 y 66 Mhz). El aumento de la velocidad del procesador
ha venido definida por exigencias del mercado o de los usuarios:
- Reproducción de MP3 y vídeo.
- Comunicaciones inalámbricas (Bluetooth y Wi-Fi).
- Pantallas con más resolución.
Mínimamente también puede haber influido
que este fuera otro de los aspectos criticados de Palm OS por usuarios
desinformados, que lo desmerecían frente a otras plataformas tomando como
única referencia la velocidad del microprocesador.
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