Mierda, otra vez sonando el despertador. Son las 7 de la mañana de un puto
lunes y tengo que ir al trabajo. En fin, todavía me duele un poco el cuerpo
del fin de semana. Creo que no debería de haber tomado tanto hielo en las copas…
me deja una resaca horrible.
Mientras desayuno aprovecho para ver la agenda del día, consulto las tareas
que me quedan por hacer y me bajo un par de periódicos gracias a la conexión
wifi de mi nueva Palm. Además aprovecho para sincronizar los datos y de paso
leer los correos del fin de semana.
Ya son las 10 de la mañana y tenemos una reunión de seguimiento del proyecto
MES. Surgen algunas dudas sobre un documento así que aprovecho para consultarlo
en mi Palm. Llevo todos los ficheros del proyecto y si me falta alguno, tengo
la conexión wireless para acceder a la red de la empresa. Esta nueva versión
del sistema operativo te permite conectarte fácilmente a cualquier red wifi
y con los permisos correspondientes pasas a ser un ordenador más. De hecho,
gracias al Messenger que llevo puedo comunicarme con cualquiera a través de
la Palm.
Durante la reunión me piden que presente un resumen del proyecto. Menos mal
que el viernes estuve trabajando en una presentación porque me las veía venir.
Así que cojo mi Palm y la conecto al proyector y me casco una presentación que
hasta mi jefe me felicita. En realidad no saben muy bien lo que he contado porque
con tantas siglas impronunciables y la expectación que se ha levantado cuando
“esa agenda” se ha puesto a funcionar, no se han podido enterar de mucho.
Después de comer me llama mi jefe y me dice que me tengo que ir urgentemente
a la fábrica de Córdoba. Así que cojo mi Palm y me la meto en el bolsillo del
pantalón. Esta es la primera Palm que cabe dentro de “la palma de la mano”.
Estoy muy contento con el Graffiti 3 que me permite escribir directamente sobre
la pantalla y con un mínimo entrenamiento es capaz de aprender mi propia escritura.
Ahora es él el que se adapta a mi escritura y no al revés. Y qué deciros del
reconocimiento de voz que incorpora… responder a los e-mails es cuestión de
segundos.
Ya estoy llegando a mi destino. Tengo instalado en el coche un módulo GPS que
se comunica con mi Palm por Bluetooth. De esta forma me lo puedo llevar a otros
coches sin ningún problema. Resuelvo un par de incidencias y me vuelvo a casa.
Cuando entro en el coche hago una llamada de teléfono: cojo la Palm, selecciono
el contacto y llamo a través del móvil con conexión Bluetooth que llevo en la
americana del maletero. Y como tengo un manos libres Bluetooth en el coche,
puedo hablar a través del micrófono del salpicadero.
Durante el viaje pongo algo de música en mi Palm. Llevo una
tarjeta de 1 Gb llena de datos y música. El aparato de radio del coche también
es Bluetooth y suena a través de los altavoces del coche. Llego a casa a las
10 de la noche y veo que tengo un mensaje en el contestador. Es una tal Laura
que me dice que si vamos a cenar… ¿cuándo he conocido yo a esta? Cojo
la Palm y busco entre los mensajes de voz que he grabado por si hay algo de
esta chica. Miro entre las fotos (este modelo tiene una cámara de 1 millón de
píxeles) y veo una foto del sábado por la noche y una firma sobre la foto que
pone: me debes uno, Laura. Pues si la debo uno, la llamaré para devolvérselo.
Publicado en este post
de los Foros.