Hace un tiempo adquirí en la conocida tienda de Brando
una batería externa para mi Clié
UX50. Muchas de las personas que me conocen saben que le doy un
uso bastante duro a mi palm, al punto que ya me tocó cambiarle
la pila interna una vez, y también es sabido por muchos que la duración
de la batería de la UX50 deja mucho que desear en comparación con otros
modelos. Además con el tiempo he descubierto que es debido al tipo de
procesador que tiene: algunas aplicaciones consumen mucha más batería
que la que consumiría con otras de menor exigencia.

Pues como les decía, tenia ganas de probar a fondo la
nueva batería, y qué mejor oportunidad que la que se me presentó
un fin de semana... uno de los programas que más me consume la
batería es el que uso con mi GPS Bluetooth, el Pathaway,
pues tiene que leer constantemente de la tarjeta de expansión mapas de
20 megas, que debe ir desplazando 2 veces por segundo a medida que me
muevo, sin contar con la conexión vía Bluetooth continua y la cantidad
de cálculos que realiza mientras trabaja, velocidad media, máxima, actual,
tiempo estimado de llegada, hora estimada de llegada, kilómetros recorridos,
en fin toda esa serie de cálculos que hacían que el rendimiento de la
batería fuera casi igual a la de una conexión vía WiFi, que me acaba mis
cargas en poco más de hora y media.
Se me ocurrió que una buena manera de probar la batería
sería en un viaje. Tenía que viajar aproximadamente 300
Km. a Pereira, una ciudad cercana por trabajo. Para los que viven en Europa
o USA, les parecerá una distancia corta, con esas autopistas enormes y
rectas que permiten fácilmente a un promedio de 140km por hora... pero
mi país -Colombia- es un paraíso enclavado en lo alto de los Andes. Montañoso,
muy montañoso, donde este viaje podría fácilmente alcanzar las 8 horas.
Como mi ciudad -Bogotá-, queda a 2.600 m.
de altura, una hora después de la salida ya estamos a 2800 m., en el Alto
de Rosas, descendemos por carreteras sinuosas y delgadas en menos
de dos horas a 230 m. sobre el nivel del mar en Melgar, y de nuevo
a subir, a cruzar el alto La Línea, sobre los 3.300 m. sobre el
nivel del mar y luego descender de nuevo a 1.200 m. a Pereira,
la ciudad a la que me dirigía. Es decir, en menos de 8 horas se cruzan
dos páramos y pasamos de temperaturas de 3º grados en el Alto
de La Línea a 32º grados que es lo que se siente en Melgar.
Así que aproveché y puse manos a la obra. Primero
algo que me daba vueltas desde hace semanas, una manera segura de instalar
mi palm en el manillar de la motocicleta. Después de varias semanas de
pensar y pensar, me di por vencido y le pedí ayuda a Fernando López, un
amigo que me hace los accesorios de cuero para mi motocicleta, alforjas,
chaps de cuero para los pantalones, etc. No tuve más que decírselo
y, haciendo gala del ingenio que lo caracteriza, sin siquiera sentarse
a pensar, sacó el metro, tomó medidas y el resultado fue
esto:

Un soporte amortiguado fijado por correas, conmi palm
en una funda de cuero con un lado en velcro que hace que soporte muy bien
la vibración, y además es muy seguro. Así se ve sobre mi motocicleta,
seguro que impresiona, no?:

Antes de seguir lo mejor es indicar qué quieren
decir todos esos contadores en los extremos de la pantalla de mi palm:

- Distancia a destino.
- Odómetro (distancia recorrida).
- Tiempo de recorrido
- ETA (Estimated Time to Arrived) - hora estimada
de llegada.
- Altura sobre el nivel del mar.
- Hora actual.
- Distancia aproximada a próximo punto de giro.
- ETE (Estimated Time Elapsed) - tiempo estimado
de viaje.
- Velocidad m áxima alcanzada durante el recorrido.
- Velocidad promedio.
- Velocidad actual.
- Dirección donde se encuentra el destino.
El viaje
Bien, salí de casa a eso de las 6:00 am, puse mi GPS en
la alforja trasera, mi Clié con su batería en el manillar, mis
auriculares y 8 horas de música en mi Memory Stick.
Una hora después ya estaba cruzando el Alto de Rosas:

Con bastante frió, pero feliz. Buena música y una motocicleta
potente, sólo me faltaba una buena compañía...pero iba en viaje
de trabajo, además...¿para qué llevar leña al monte?

Ya casi llego a Melgar, aquí un lugar que muchos de mis
compatriotas reconocerán. Se llama La Nariz del Diablo. Es una
formación rocosa en una carretera angosta con muchos precipicios a los
lados y de alta accidentalidad, así que hay que tener algo de cuidado
al conducir,
A las 8:30 llegué a Melgar. Hora de desayunar,
y Oh! sorpresa, me encontré con unos amigos que iban de camino para Neiva.
Así que no tuve que desayunar solo:

Para quienes no me conocen, soy el de la Pañoleta con una calavera pintada en el centro de
la foto
A pesar de ser muy temprano el calor ya empieza a hacer
de las suyas, estamos a sólo 300 m. de altura. De aquí en adelante
hay que aprovechar, el terreno es un ligero ascenso hasta Ibagué con tramos
rectos, donde puedes ir fácilmente a 140 Km/h.


Una paradita en Cajamarca para descansar antes
de emprender la ruta hasta la temida La Línea.
Al coronar la cima intenté tomar una fotografía,
pero la neblina era tan espesa que no había nada que hacer, además a duras
penas pude controlar el temblor de las manos por el frió tan atroz.

Ahora sin parar, a bajar al calorcito acogedor de Armenia,
allí miraría que tal iba mi batería...
Ya llevaba casi 6 horas de uso ininterrumpido incluyendo
la reproducción de MP3 y a la batería aun le quedaba un 20%. Sin embargo
quedaban casi 30 km. de recorrido y tenia que orientarme en Pereira, así
que para no tentar la suerte, mientras almorzaba, pedí el favor que me
dejaran conectar mi batería externa. Mi sorpresa fue mayúscula al darme
cuenta que al quitar la batería externa, la batería interna estaba al
100%, es decir, no había tocado la carga interna en todo el camino, al
parecer el funcionamiento es el siguiente: la pila externa conserva la
carga de la interna hasta que se acaba, una vez acabada se empieza a descargar
la pila interna...ese era un dato que conocía. Pensaba que la batería
externa recargaba la interna. Pero me equivoque, la verdad la interna
no se recarga. Sólo se conserva mientras la exterior se termina.
A eso de la 3:15 pm llegué a Pereira, a
buscar el hotel con suficiente batería para unas dos horas más,
y de allí a saludar a mi buen amigo Andrés Pinilla, webmaster de
Compudemano
y como de costumbre, siempre apoyado en mi GPS. Fue de gran utilidad pues
era la primera vez que visitaba la ciudad y me permitió recorrerla tranquilo
sin temor a perderme.

El resultado me dejo satisfecho y feliz, mi batería externa
es una de las mejores compras que he hecho...y es valido para todos los
modelos: si usan una palm de una manera extrema, no duden en comprar los
packs extras, ya sea el Power
To Go para Palm o las pilas de recambio de la serie NZ o la pila EB40
de UX. No hay nada como no estar pensando en la próxima toma de
corriente que se te cruce en el camino.
Se que los usuarios de Palm OS son muy perspicaces y no
faltará quién se pregunte cómo pude conducir a 130
km/h y aún así tomar un screenshot en mi PDA. La respuesta es la
siguiente: los pantallazos los grabé en la tranquilidad de mi casa
un tiempo después. Pathaway permite grabar los recorridos para ser utilizados
después y tiene una opción muy buena que permite recargar los trazados
recorridos y simular el viaje con el fin de establecer rutas y tiempos,
así que simplemente el programa recreó el viaje y yo tomé
los pantallazos con ScreenShot
Hack 5 con el fin de presentarlos aquí.
Espero les haya gustado y que mis experiencias les sean
de utilidad.